Hoy Lunes llegaron varios españoles procedentes de Japon y ninguno a presentado síntomas de contaminación por radiactividad. Así lo ha confirmado la directora general de Salud Pública y Sanidad Exterior, Carmen Amela.
"No hay ningún riesgo", ha asegurado Amela desde la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid), al tiempo que ha añadido que además de los exámenes sanitarios que se han efectuado a los viajeros, también se han llevado a cabo pruebas de radiactividad en ropa, equipajes y el avión (cabina, bodega de carga y superficie exterior) en el que han viajado, en los que tampoco se ha encontrado ninguna señal de radiactividad.
Aunque 34 de los pasajeros no han querido someterse a las pruebas, ya que eran de carácter voluntario, los cuestionarios realizados durante el vuelo a todos los pasajeros han confirmado que no existen "ni síntomas ni proximidad geográfica" a la central de Fukushima. "Ninguno de los viajeros vivía a menos de cien kilómetros", ha señalado Amela.
20 personas del Consejo de Seguridad Nuclear y del Departamento de Sanidad Exterior se desplazaron para realizar el chequeo a los pasajeros que quisieron someterse a este control radiológico, tras el accidente de la central nuclear de Fukushima.
El avión fletado por el Gobierno gratuitamente para repatriar a los españoles que deseaban abandonar Japón tras el terremoto aterrizó en la base aérea de Torrejón (Madrid) a las 14.30 horas de hoy Lunes con 154 personas a bordo, de los cuales 80 son españoles, 35 japoneses, 22 belgas y 8 brasileños, entre otras nacionalidades, además de un funcionario del Gobierno español, que les acompañó en el viaje.
Los 30 bebés y niños que viajaban en el avión fueron los primeros en salir, para luego el resto de tripulación, jovenes, parejas, familias, escorts marbella, amigos...
A pie de pista, miembros del Consejo de Seguridad Nuclear y una delegación del Gobierno recibieron a los pasajeros, que bajaron por la escalerilla del avión haciendo la señal de la victoria, algunos con mascarillas. También un gran número de periodistas y fotógrafos esperaban su llegada. La duración del vuelo ha sido de 12 horas, con una parada de 5 horas en Bangkok.


